JUNTAS SOMOS UNA

 

JUNTAS SOMOS UNA

“Gracias a la vida que me ha dado tanto (…) Y en las multitudes mujeres creando y luchando (…)”


QUERIDAS  AMIGAS BRUJAS:

Un día de septiembre, hace justamente un año, una bruja viajera atravesó el mar. Llegó volando en su escoba y el destino quiso que aterrizase en tierra de brujas. ¡Ella no lo sabía! No tuvo que buscarnos, simplemente la estábamos esperando. Cuando nos vimos, nos miramos, nos abrazamos y nos reconocimos. 
Su escoba estaba averiada y su corazón roto resistiendo la indiferencia de un pueblo cansado de luchar. Entre todas comenzamos a trabajar: en un año pasaron tempestades, truenos, miedos, alegrías, aplausos, balcones, sangre y fuego, ruido de sables al otro lado del mar, ¡hasta una pandemia!, pero nosotras, con paciencia, sabiduría, ternura, reparamos la avería de su escoba, recogimos cada pedacito de su corazón roto y lo reparamos con sabiduría y dulzura. Fue difícil este trabajo, incluso tuvieron que venir brujas de otros lugares a colaborar... de lugares vecinos a Aranjuez. Estas brujas ribereñas ya eramos conocidas, habíamos forjado nuestra fama  hacía un par de años, cuando transformamos las noches del pueblo en color violeta, tomamos las calles, alzamos nuestras  voces para decir bien alto: “¡las noches, las calles también son nuestras!”.
Ahora, aquella bruja viajera está  preparando su escoba para cruzar el mar, para regresar a su pueblo donde otras brujas le esperan. Ella nos  regaló sus alegrías, sus canciones, sus lágrimas, su newen. Nosotras le compartimos nuestros tesoros y pócimas secretas, nuestra sabiduría, nuestra ternura infinita y los sueños de un futuro digno para el mundo entero, porque para nuestra lucha no hay banderas ni fronteras que nos separen. Nos deja su rebozo, objeto de poder  que custodiaremos como un gran tesoro que nos acompañará en todas nuestras luchas. 


Y así, envueltas en este rebozo cargado de newen mapuche, celebramos nuestro último aquelarre juntas, para entrelazar aún con más ímpetu los hilos que de él emanan con la fuerza vital de nuestras ancestras unidas por los lazos del amor y del destino.
Como dice el poema, cada una de nosotras tomada de una en una no somos nada, debemos guardar a nuestra amigas y amar, amar mucho. Es por ello que queremos compartir con vosotras, amadas brujas, parte de las  palabras que emanaron de nuestras voces para revelaros el secreto de nuestros sentires, nuestras identidades que a ritmo de uquelele formaron una sola voz. Fue una tarde de poemas, canto y de expresiones de sororidad, los lazos entre hermanas se fortalecieron, ahora hay que ir más  allá, fuertes, libres, sabias, felices nos queremos!

PALABRAS DE MUJERES SABIAS, ECOS DE POESÍA, PARA UNA CEREMONIA DE DESPEDIDA.

Comienza el aquelarre con una declaración de principios que una de nuestras hermanas brujas rescata de su repertorio de vida: 

A las brujas no las quemaron por malas, las quemaron por inteligentes, por rebeldes, por ser mujeres libres. Por querer ser parte de la historia. Por adquirir conocimientos que estaban reservados sólo a los hombres. Por practicar abortos. Por  no enmarcarse en la belleza impuesta por la mirada masculina. Por leer libros, por escribirlos, por enseñar. Por soñar con revoluciones en donde todas las mujeres consiguieron lo que ahora no tienen. Las quemaron por sabias, las quemaron porque se resistieron a ser violadas, porque no aceptaron el chantaje, porque no las pudieron comprar. Les quitaron la vida porque ellas posibilitaban que otras mujeres vivieran, por fin, como querían. Por ayudar a otras mujeres a ser libres. La quemaron por amenazar al sistema que te convierte en reproductor del sistema. Las exterminaron por amarse entre ellas y por amar a todas.

Gracias a la vida, que nos parió brujas...

A veces las transformaciones ocurren en ese lapso espacio temporal de un atardecer. A veces transitamos hacia lo infinito y es entonces donde encontramos nuestra capacidad para decidir...

La tarde, agazapada,

me mira por los ojos agazapados del puente,

pupilas rojas frente a mis ojos desesperados.


Tarde afilada

como una guadaña

en el campo de mi memoria.


La tarde me acechaba

 por los ojos del puente.


Esto sí, esto no,

me iba dejando desnuda,

esquemática,

sola como una antena.


Ruleta de imposibles

los cuatro puntos cardinales

girando en mi cabeza.


Tarde infinita,

afilada,

aún más allá de mi memoria.

Gracias a la vida, que nos parió sabias...

Somos muchas las mujeres que estamos en proceso, en el camino o tal vez, muy lejos de él. Esta poesía  está dedicada a todas las mujeres, las que sí y las que no porque todas estamos en un mismo lugar aunque no seamos conscientes. Cada mujer tiene su propio proceso y hay que confiar.

A las que nunca han llorado como perras escuchando violines

A las que se ríen cuando alguien les habla de amor

A las que no entienden una mierda de sentimientos y los pisotean

A las que entierran secretos dolorosos y los dejan crecer

A las que se aburren cuando no leen poesía porque no entienden nada

A las que nunca han llorado cuando se corren

A las que son capaces de matar sentimientos sin mirar atrás

A las que escupen sin ningún cariño palabras hirientes

A las que no son capaces de dar

A las que nunca han besado bajo una tormenta furiosa

A las que han dejado de sonreír

A las que los sueños les parecen infantiles

A las que se llenan de deseos y solo tienen ilusiones

A las que conquistan por poder y se abandonan a si mismas

A las que se dejan vencer

A LAS QUE NO .

Gracias a la vida, que nos muestra el camino...

Porque no estamos solas, siempre hay una amiga o vecina que piensa en nosotras y con nosotras.

Tu no puedes volver atrás,

Porque la vida ya te empuja,

Como un aullido interminable,

Interminable.

 

Te sentirás acorralada,

Te sentirás perdida o sola,

Tal vez querrás no haber nacido,

No haber nacido.

 

Pero tú siempre acuérdate

De lo que un día yo escribí

Pensando en ti, pensando en ti,

Como ahora pienso.

 

La vida es bella ya verás,

Como a pesar de los pesares,

Tendrás amigos, tendrás amor,

Tendrás amigos.

 

Un hombre solo, una mujer,

Así tomados, de uno en uno,

Son como polvo, no son nada,

No son nada.

 

Entonces siempre acuérdate

De lo que un día yo escribí

Pensando en ti, pensando en ti,

Como ahora pienso.

 

Nunca te entregues, ni te apartes,

Junto al camino, nunca digas

No puedo más y aquí me quedo,

Y aquí me quedo.

 

Otros esperan que resistas,

Que les ayude tu canción,

Entre tus canciones.

 

Entonces siempre acuérdate

De lo que un día yo escribí

Pensando en ti, pensando en ti,

Como ahora pienso.

 

La vida es bella ya verás

Como a pesar de los pesares

Tendrás amigos, tendrás amor,

Tendrás amigos.

 

No sé decirte nada más

Pero tú debes comprender,

Que yo aún estoy en el camino

En el camino

 

Pero tú siempre acuérdate

De lo que un día yo escribí

Pensando en ti, pensando en ti,

Como ahora pienso.

 Gracias a la vida, que nos regala amigas...

Conocer a una mujer puede suponer un hecho extraordinario dentro de su cotidiana sencillez.

Lo sencillo está diseminado por el mundo.

A veces no se ve, porque es diáfano. 

Su lugar es la rutina tanto como el acontecimiento. 

No necesita explicación porque ya está desplegado.

Estaba antes y estará después. 

Vuelve verdaderamente inolvidable el encuentro con otro ser humano.

Convierte las cosas en momentos.

A pesar de lo que pudiera parecer, lo complicado no prevalecerá.

Gracias a la vida, que nos hizo tan extraordinariamente sencillas...

Han pasado siglos desde que esta carta fue escrita y aún seguimos creyendo que podemos poseer la tierra. La deforestamos, la quemamos, ensuciamos sus aguas y nos creemos con derechos sobre ella. Y sumimos en la pobreza y en la esclavitud a los pueblos indígenas, tan sabios, y a quienes nos negamos a escuchar.

¿Cómo se puede vender o comprar el firmamento, ni aun el calor de la tierra? dicha idea nos es desconocida.

Si no somos dueños dela frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrían ustedes comprarlos?

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano, y hasta el sonido de cada insecto es sagrado ala memoria y el pasado de mi pueblo. La sabia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles roja.

Gracias a la vida, que nos hizo parte inseparable de la Madre Tierra...

Somos fuertes y no solo podemos sino que además queremos salir de nuestro estancamiento.

No quiero ser lago ni estanque cerrado,

no quiero ser parque ni huerto murado,

quiero tener alas, no afianzar raíces.

No quiero ser rosa que luce en un vaso

sino fragancia que nos sale al paso.

Gracias a la vida, que da alas para alzar nuestro propio vuelo...

Ayudándonos de la canción y el poema apoyamos a las mujeres, allá donde luchen, que saben que vivir no es aguantar, que vivir es otra cosa...

 

Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia,

las únicas vencidas corazón, son los que no luchan.

 

No te entregues corazón libre, no te entregues.

No te entregues corazón libre, no te entregues.

 

No les dejes corazón que maten la alegría,

Remienda con un sueño corazón, tus alas malheridas.

 

Y recuerda corazón, la infancia sin fronteras,

el tacto de la vida corazón, carne de primaveras.

 

No te entregues corazón libre, no te entregues.

No te entregues corazón libre, no te entregues.

 

Se equivocan corazón, con frágiles cadenas.

Más viento que raíces corazón, destrózalas y vuela.

 

No les oigas corazón, que sus voces no te aturdan,

serás cómplice y esclava corazón, si es que los escuchas.

 

No te entregues corazón libre, no te entregues.

No te entregues corazón libre, no te entregues.

 

Adelante corazón, sin miedo a la derrota.

Durar no es estar viva corazón, vivir es otra cosa.

 

No te entregues corazón libre, no te entregues.

No te entregues corazón libre, no te entregues.

Gracias a la vida, que ha creado corazones libres...

Y aquella gran bruja que llegó un día cualquiera de un septiembre esta lista para regresar y nos deja su impronta con estas palabras.

Me voy tranquila, tal vez un poco triste, pero estoy segura que las volveré a ver porque desde acá desde este pueblo nos dicen: “Hermana chilena, no dejes de luchar, que si lo necesitas, cruzaremos el mar”. Hasta pronto brujas eternas, compañeras, vecinas, hermanas, valientes guerreras, dulces y tiernas, sabias pensadoras, constructoras de sueños, creadoras incansables, así las recordaré, gracias por compartir en esa “Corrala”, patio feminista maravilloso y lleno de luz que emerge desde el fondo de la humanidad para recordarnos que no estamos solas.

Gracias a la vida, que nos da fuerza para elegir nuestros destinos...



COLECTIVO: La Corrala. Patio feminista.
Juntas somos una.

Comentarios

  1. Agradecida de esta hermosa creación colectiva, son ustedes mujeres maravillosas y valientes, que la vida les les siga fortaleciendo y alimentando esa creatividad, Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Cuanta belleza. Afortunadas de tenerse las a unas a las otras. Desde Concepción, Chile, les abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario